jueves, 24 de septiembre de 2009

El olor a lluvia



Septiembre, el mes donde se localizan mis cortas semanas de vacaciones...
Un día sin nada que hacer, nada en que ocupar mi tiempo, verdaderas vacaciones, hace frío y comienza a llover, hacía tanto tiempo...
Desde el sofá huelo la lluvia y la tierra mojada, en solo 2 minutos estaba preparada para salir a la calle, dirigirme fuera del pueblo, perderme por esos maravillosos caminos... acompañada de la lluvia, la humedad que empaña todo lo que hace unos días casi muere de calor y sequía.
En estos días del año, la lluvia es un respiro para la naturaleza, un respiro para mí.
Acaba una época, seca, dura y áspera y comienza una nueva, húmeda, tierna y reconfortante.
Siento como el agua se estrella contra mi cuerpo, dejando que se lleve todo lo que me pesa, sufrimentos y preocupaciones...
El olor a lluvia y a tierra mojada me envuelve, alcanzo la paz que necesito para aclarar mi mente, aunque me cueste un gran resfriado.